"Peor es nada". Debe de ser una de las frases más estúpidas que he escuchado. Ya ni siquiera entrando en un plano lógico paréceme igualmente un enunciado del todo insignificante, torpe, ridículo. Decir "peor es nada", equivale a decir "soy tan miserable que prefiero esto a poder tener esto otro"; le designa a la pobre "Nada" un sitio inmoral, peyorativo, mientras que el calificativo "Peor" encuentra una falsa conmiseración, una excusa, un mezquino confort en lo ruin, en lo abyecto del terreno donde se quiere justificar. "Peor es nada" es el emblema estrella del mediocre que siente miedo hasta de su propia sombra.